lunes, 17 de diciembre de 2018

EXAMEN DE VALORES ÉTICOS: Tema 3 ( Tenr virtud) y Tema 4 (Emociones e introspección) Tipo A

EXAMEN DE VALORES ÉTICOS: Tema 3 ( Tenr virtud) y Tema 4 (Emociones e introspección) Tipo B

LECTURA COMPRENSIVA: RESPONSABILIDAD Tema 3 (Tener virtud) y Tema 4 (Emociones y introspección) Tipo A

RESPONSABILIDAD

Al elegir la columna izquierda del tema anterior, me has demostrado que quieres ser responsable. Tienes deseos de prepararte para el futuro.

Yo, tu amigo Ordenador, no puedo ser responsable. Soy una máquina que actúa ciegamente. Si alguna vez te fallo, no me hagas responsable. No tengo conciencia de mis actos. Quiero decir que ni pienso las decisiones ni soy libre para elegirlas ni para ejecutarlas.

Tú, si. Y porque eres libre e inteligente, puedes progresar en la virtud de la "responsabilidad".

¿Quieres saber por qué?

Primero quiero explicarte qué es responsabilidad.

Una persona es responsable, cuando carga con las consecuencias de sus propios actos. Cuando responde de las decisiones que toma personalmente o de las que acepta venidas de otros.

Responsable es el que se compromete, hasta las últimas consecuencias, con las decisiones de su libertad.

Es usar la libertad pensando de antemano lo que pueda sobrevenir. Es pensar antes de actuar y atenerse a lo que suceda. Es responder de los propios actos.

Todo esto se puede resumir en estas palabras:

"Pensar" antes de actuar.

"Prever" las consecuencias.

"Decidir" libremente.

"Comprometerse" con lo decidido.

"Responder".

La responsabilidad modera las fluctuaciones de la libertad. La persona responsable decide teniendo en cuenta el deber; la irresponsable, en cambio, decide a impulsos de lo que le apetece o le disgusta. El primero usa la cabeza; el segundo los instintos.

El responsable da respuesta de sus actos. ¿Ante quién?

Ante su propia conciencia. Ante sus padres, hermanos, amigos, compañeros. Ante su profesor. Ante las autoridades. Ante la sociedad. Ante Dios, si es creyente. Según cada caso.

Ya tienes las ideas claras; pero ¿quieres educarte en la responsabilidad?

Ejercítate frecuentemente en:

  • Pensar, antes de actuar, las consecuencias.
  • Consultar las decisiones a tomar con quien debes.
  • Pedir consejo a las personas competentes.
  • Cumplir los encargos y dar cuenta de ellos.
  • No culpar a los demás de lo que tú has hecho mal.
  • Ser valiente para reconocer tus fallos ante quien debes.
  • Rectificar inmediatamente los actos mal hechos. 
  • Reparar los daños que hayas causado.

Actúa siempre así y, sin darte cuenta, irás avanzando en Responsabilidad. Es virtud fundamental en la personalidad de cualquier hombre o mujer. El irresponsable es el que o no piensa o no prevé o no decide o no se compromete o no responde. Puede ser todo a la vez. ¡Una desgracia!
  
Don Samuel Valero

FORMULARIO LECTURA COMPRENSIVA "RESPONSABILIDAD": Tema 3 ( Tenr virtud) y Tema 4 (Emociones e introspección) Tipo A

LECTURA COMPRENSIVA: FORTALEZA Tema 3 (Tener virtud) y Tema 4 (Emociones y introspección) Tipo B

FORTALEZA



Yo, tu Ordenador, una maquinita tan enclenque, sin poderosas palas, sin abrumadoras ruedas, sin desgarradores garfios, yo, hecho de diminutos circuitos impresos, ¿qué te puedo decir de Fortaleza? Que te hable uno de esos impresionantes tanques de guerra. Y, sin embargo, creo que sería capaz de dominar la más potente máquina, si me instalasen y programasen para ello. Mi fuerza no está en las apariencias.   



Vas comprendiendo lo que quiero decir. Hablo de la fortaleza que puede tener la persona humana, por el hecho de ser persona; de la fuerza que se encierra en su cabeza y en su corazón.



De entrada, te diré que la fortaleza en el ser humano depende de dos cosas: de sus ideales y de su decisión por realizarlos. No todos los ideales se hacen realidad; pero todas las grandes realidades han comenzado en un ideal juvenil. Repasa la Historia. 



Cuando se tienen ideales grandes, surge la fortaleza como motor que impulsa a llevarlos a cabo. Un hombre sin ideales es un paralítico, vive anestesiado.



¿Quieres saber algo más sobre la fortaleza?   



Fortaleza es "resistir", no ceder ante las influencias nocivas, soportar las molestias, entregarse con valentía a "vencer" las dificultades y "acometer" empresas grandes.



Fortaleza, en resumen, es tener fuerza de voluntad para hacer, en cada momento, lo que se debe.



Recuerda estas tres palabras:



  • Resistir.
  • Vencer. 
  • Acometer. 



Estamos influenciados por las propias tendencias (pereza, vanidad, envidia, ira, lujuria, gula, caprichos) y por influencias externas (modas, consumismo, ideologías). Contra todo esto tenemos que resistir. Hay que negarse a ser plastilina, manipulada por manos ajenas o por los propios instintos.

Debemos vencer enérgicamente las tendencias o impulsos malos. Por lo menos, luchar por vencer sin desalentarse ante las derrotas. La fortaleza es, con frecuencia, volver a empezar. 

La empresa más grande que podemos acometer en la edad juvenil es hacer bien las cosas pequeñas de cada día. Este es el paso necesario hacia cosas mayores, si es que llega el momento de emprenderlas. La perfección de la propia persona ya es meta suficiente por la que vale la pena luchar.

Para ir adquiriendo fortaleza te invito a:

No quejarte del trabajo, de cualquier pequeño dolor, de los contratiempos. Callar en estos casos es un buen ejercicio de fortaleza.     

No cargar los deberes que son tuyos a los padres o a otros. Hazlos tú.

No huyas del esfuerzo. Afróntalo y acéptalo.

Pon horario a tus deberes diarios, y sométete a él.

Lucha contra tus malas inclinaciones, sin desanimarte.

Proponte metas a conseguir que perfeccionen tu vida. 

No olvides que la fortaleza es el motor de todas las demás virtudes.

Una vida cómoda, sin sobriedad, sin esfuerzo, sin lucha acaba siendo una vida inútil, barro manipulado para la maldad. No quieras esto para ti. 

Don Samuel Valero


FORMULARIO LECTURA COMPRENSIVA "RESPONSABILIDAD": Tema 3 ( Tenr virtud) y Tema 4 (Emociones e introspección) Tipo B

lunes, 10 de diciembre de 2018

LECTURA COMPRENSIVA: EL OSCURO VIDRIERO Tema 5 Resolución de conflictos Tema 10 Habilidades sociales

El oscuro vidriero

MARIO VARGAS LLOSA   EL PAÍS 26 AGO 1991



A fines de 1987, un oscuro artesano de Manchester, que se ganaba la vida poniendo vidrios en casas y oficinas, descubrió que ya no podía conseguir descuentos con sus proveedores. Todos los comerciantes y distribuidores de la región del West Midlands, a los que, antes, él ponía a competir unos con otros con tanta maña para que le hicieran rebajas -"porque, si no, me voy a comprar mis paneles de vidrio de cuatro mm. a la otra esquina, donde sí me las hacen"- se habían vuelto, de pronto, inconmovibles. En enero de 1988, el vidriero, en un arrebato de civismo y malhumor, escribió una carta a Margaret Thatcher, entonces primera ministra del Reino Unido. Le contaba que hasta hacía poco, yendo de un fabricante o mercader de vidrios a otro, él se las arreglaba para conseguir descuentos que iban desde el 5 hasta el 45 por ciento y que gracias a esos márgenes podía comer, pues nadie sobrevive sólo con lo que se gana clavando cristales en las ventanas. Pero, ahora, con esos precios que ya no era posible regatear y que, además, subían como la espuma, la vida se le había puesto difícil. ¿Era legal eso? ¿Podían los productores y comerciantes ponerse de acuerdo para fijar los precios y acabar con la competencia? Porque eso era lo que estaba sucediendo, sospechaba él.

Algún tiempo después, tocaron la puerta del vidriero, en un arrabal de Manchester. Eran dos caballeros muy educados, a quienes aquél miró al principio con desconfianza. Le explicaron que 10 Downing Street -residencia de la Primera ministra- había enviado su carta a la Office of Fair Trading, la dependencia encargada de garantizar el comercio equitativo en Gran Bretaña, en la que ellos trabajaban. Que, en efecto, establecer un cartel o convenio entre productores para evitar la competencia, era ilegal y que, a raíz de su denuncia, ambos habían sido encargados de iniciar una investigación sobre lo que ocurría con el vidrio.

El artesano era un hombre meticuloso y pudo mostrar a los investigadores unas libretas donde figuraban todos sus contratos y transacciones, y una especie de diario somero de sus actividades. Estos informes encaminaron la averiguación por la buena ruta. Algunos meses más tarde, luego de interrogar a muchos compradores, fabricantes, distribuidores y comerciantes, la oficina del Fair Traiding (comercio justo) estaba en condiciones de revelar que los carteles del vidrio estaban organizados y operando en Manchester y en casi todas las regiones de Gran Bretaña.

La colaboración decisiva, en la pesquisa, provino de un empresario, Peter Chadwick, director de una pequeña fábrica de vidrios, quien admitió haber sido invitado a formar parte del cartel. Nombró a las 41 empresas comprometidas en la conspiración. Las reuniones tenían lugar en hoteles de aeropuertos y no se llevaban actas de los acuerdos. Reveló, además, que las firmas que lideraban al grupo y promovían las decisiones eran las dos gigantes del ramo: Solaglas Ltd. y Heywood Williams Group (esta última, sobre todo, había crecido espectacularmente desde que empezó a funcionar el cartel).

A diferencia de lo que ocurre en otros países de economía libre, como Estados Unidos y Alemania, donde los organismos gubernamentales encargados de combatir las prácticas monopólicas y las trabas al funcionamiento del mercado pueden multar o llevar a la justicia a las firmas sorprendidas en estas actividades, la oficina del Fair Trading debe actuar de esa manera indirecta, laberíntica, tan simpática a la idiosincracia británica. Las empresas descubiertas son urgidas, de acuerdo a la Ley sobre las Prácticas Restrictivas del Comercio, a registrar en una entidad estatal sus acuerdos. Si éstos tienden a fijar precios únicos, son declarados ¡legales. Las empresas, de otro lado, deben firmar un documento público comprometiéndose a no incurrir en acciones de esta índole, lo que, en caso de incumplimiento, las expone a la acción judicial.

Estos son los trámites que se siguieron para romper los carteles del vidrio en el West Midlands. El corolario ha sido, claro está, la caída de esos precios a los que la desaparición de la competencia mantenía artificialmente elevados (el precio actual promedio es 12% más bajo que en los tres años en que operó el cartel). El oscuro vidriero que comenzó la historia ha vuelto, sin duda -nada más se ha sabido de él- a ganar esos márgenes alimenticios en los precios de los paneles, haciendo competir uno contra el otro a los proveedores que quieren tenerlo de cliente.

Pero, en verdad, la historia está aún lejos de terminar. Las empresas que establecen un cartel no sólo violan los derechos de los clientes particulares a adquirir a precios justos aquello que compran -y la justicia de los precios la determina, no un grupo de caballeros o de damas en un cuarto de hotel, sino ese mecanismo impersonal que es la oferta y la demanda-; también, muy a menudo, los del conjunto de los contribuyentes. Es lo que ocurre cuando aquel producto se adquiere con dineros públicos.

Ken Barnes, el barbado director del departamento de obras sociales de la Municipalidad de Manchester, al estallar este escándalo se sentó en su escritorio y, con su calculadora bajo los bizcos ojos, comenzó a sumar y a restar. Rápidamente concluyó que, debido a los precios inflados por el cartel, el Concejo municipal de Manchester había gastado, en los últimos tres años, 123.000 libras esterlinas más por las adquisiciones de vidrio para las viviendas de interés social (entre 1988 y 1991, el metro cuadrado de vidrio le costó 4 libras 67 centavos; desde que se quebró el cartel, le cuesta sólo 3,75). Con el acuerdo unánime de los regidores conservadores y laboristas, la Municipalidad ha decidido demandar a las empresas responsables, pidiéndoles una compensación por los perjuicios causados a los contribuyentes. El señor Barnes ha sido muy convincente detallando los beneficios que hubiera traído a los colegios y a la limpieza del vecindario esa suma que les timó el cartel del vidrio.

No sabemos aún cuál será la sentencia de la Corte, pero, sea cual fuera, la historia del oscuro vidriero de Manchester que desbarató el pacto de un grupo de empresarios para crearse una renta ilegítima a costa de los consumidores del West Midlands, ha tenido ya un Final feliz.

A mí me ha conmovido mucho. La he ido conociendo al mismo tiempo que seguía en los diarios y en la televisión la horrenda saga de corrupciones, lavado de narcodólares, tráfico de influencias, desfalcos, fraudes, que ha puesto en evidencia la caída del BCCI (Bank of Credit and Commerce International). Por lo menos, una docena de países -entre ellos, el mío- aparecen salpicados por la inmundicia que ha salido a la luz, con las primeras revelaciones sobre banqueros tramposos, traficantes de armas y de drogas aliados a quienes parecían respetables hombres de negocios, politicastros ladrones, jueces venales, periodistas mercenarios, en fin, todo un vomitivo sociopolítico. Y, en el otro platillo de la balanza, millares de millares de incautos que perdieron sus ahorros por haberlos confiado al "primer banco del tercer mundo".

Cuando un escándalo de esta magnitud estalla en los países democráticos, hay quienes levantan el dedo índice y exclaman: "¿Eso es la democracia?". Y muchos, que no son cínicos, sino gentes empeñadas en defender un sistema que les parecía el mejor, o el menos malo de los sistemas políticos, se llenan de dudas y comienzan a preguntarse si, después de todo, no habrá más remedio que dar razón a quienes dicen que la democracia es otra estafa, una manera un poco más disimulada que otras para que los vivos y pícaros sigan haciendo de las suyas a costa de los ingenuos, débiles y pobres. ¿Rigen, acaso, las leyes de la misma manera para todos? ¿No las burlan alegremente quienes mandan? ¿No castigan ellas, únicamente, a quienes carecen de poder político o económico? ¿No es, la democracia, una mentira más, entre las muchas con que anestesian a sus electores esos políticos que, apenas trepan al poder, cometen todas las tropelías, sin que, a la postre, les suceda nada?

La historia del oscuro vidriero de Manchester muestra que no, que las deficiencias de una sociedad libre pueden ser corregidas y que en ella un desconocido sin nombre y sin fortuna llega a veces a derrotar a gentes encumbradas, en provecho de toda la comunidad.

Una creencia extendida es que a las democracias liberales las está minando la corrupción y que ésta acabará por realizar aquello que el difunto comunismo no logró: desplomarlas. ¿No se descubren a diario, en las más antiguas y en las novísimas, asqueantes casos de gobernantes, funcionarios, amiguísimos, a quienes el poder político sirve para hacerse, a velocidades astronómicas, con fortunas estupendas? ¿No son incontables los casos de jueces sobornados, de contratos mal habidos, de imperios económicos que tienen en sus planillas a militares, policías, ministros, aduaneros? ¿No llega la putrefacción del sistema a grados tales que sólo queda resignarse, aceptar que la sociedad es y será una selva donde las fieras se comerán siempre a los corderos?

Es esta actitud -el pesimismo y el cinismo-, no la corrupción, la que puede efectivamente acabar con las democracias liberales, convirtiéndolas en un cascarón vacío de sustancia y verdad, eso que los marxistas ridiculizaban con el apelativo de democracia "formal". Es una actitud en muchos casos inconsciente, que se traduce en desinterés, en apatía hacia la vida pública, en escepticismo frente a las instituciones, en reticencia a ponerlas a prueba. Cuando secciones considerables de una sociedad sucumben al catastrofismo y la anomia cívica (Conjunto de situaciones que derivan de la carencia de normas sociales o de su degradación), el campo queda libre, es cierto, para los lobos y las hienas.

Pero no hay una razón fatídica para que ocurra así. El sistema democrático no garantiza que la deshonestidad y la picardía se evaporen de las relaciones humanas; pero establece unos mecanismos para hacerles frente, minimizar sus estropicios en la vida social, detectar, denunciar y sancionar a quienes se valen de ellas para escalar posiciones o enriquecerse, y, lo más importante de todo, para reformar y perfeccionar el sistema de manera que cada vez aquellas armas entrañen más riesgos para quienes las usan.

La historia del vidriero de Manchester es especialmente instructiva para los países que, como los de Europa del Este y los de América Latina, inician (o reanudan, después de un largo intervalo) la experiencia (le la libertad política y tratan (le reemplazar las economías centralizadas o intervenidas por el mercantilismo por economías de mercado. Ni la libertad ni la competencia operan como las varitas mágicas de los cuentos de hadas. Hay que hacerlas funcionar, sin bajar la guardia y saliendo al paso con resolución contra aquellos que las desnaturalizan o violentan. Manteniéndose alertas a las trabas, amenazas y conjuras que siempre, y de las maneras más sutiles y variadas, surgirán en su seno.

Las palabras claves son civismo, participación, confianza en el sistema. Es sobre todo esto último lo que llevó a ese anónimo artesano de West Midlands a escribir una carta al jefe del gobierno de su país cuando creyó advertir una práctica malsana en el comercio del que dependía su trabajo. Y aquellos funcionarios de la oficina del Fair Trading, tan oscuros y acaso tan modestamente remunerados como aquel vidriero, llevaron a cabo esa paciente y difícil investigación con una independencia y tenacidad que no se explica solamente por motivos de rutina o salario; también, por un íntimo -acaso no del todo consciente y, por cierto, nada. exhibicionista- sentido de la responsabilidad, por una inequívoca percepción de lo que estaba en juego, a través de lo que hacían, para tanta gente.

Ni el nombre del vidriero de Manchester ni el de esos investigadores son conocidos, ignoro sí por decisión de ellos mismos o porque la ley exige que permanezcan en el anonimato. La enorme publicidad que merece ahora la historia gira, sobre todo, en torno a los empresarios del cartel, el director general de la oficina del comercio equitativo y los regidores del concejo municipal. Pero, para mí, no hay duda sobre quiénes son los verdaderos protagonistas de esta historia, que, pese a ser edificante y con un final feliz, es digna de admiración.

Como otras democracias, Gran Bretaña no está exenta de escándalos políticos y económicos. Estallan de tanto en tanto y la prensa amarilla los explota con regocijo y obscenidad. Es alentador suponer que, después de lo ocurrido en estos días, otros artesanos -profesionales, obreros, jubilados, amas de casa- cada vez que se sientan atropellados o vejados, se animen a seguir el ejemplo de aquel oscuro vidriero de Manchester.

Os dejo el enlace al artículo de Mario Vargas Llosa "El oscuro vidriero"

FORMULARIO LECTURA COMPRENSIVA EL OSCURO VIDRIERO Tipo A

FORMULARIO LECTURA COMPRENSIVA EL OSCURO VIDRIERO Tipo B

domingo, 25 de noviembre de 2018

TEMA 4: EMOCIÓNES E INTROSPECCIÓN



PREGUNTAS:
  1. ¿Cuál es una de las cualidades más importante del individuo que no siempre valoramos adecuadamente?
  2. ¿De qué depende que seamos felices?
  3. Explica lo que quiere decir Rabindranath Tagore con el siguiente aforismo: “Si lloras porque el Sol se ha ausentado de tu vida, tus lágrimas impedirán que veas las estrellas”
  4. ¿Cómo podemos ser alegres?
  5. ¿Son más “alegres” las personas que habitualmente están más alegres o sucede al revés? Razona tu respuesta
  6. A pesar de las adversidades de la vida, hay algo de lo que nadie puede privarnos ¿qué es?
  7. La Psicología, como ciencia, se ha esforzado en convertirse en un saber científico. ¿Qué cuestiones se planteó en el ámbito de la inteligencia? 
  8. La medición de la inteligencia dio originó a dos corrientes en Psicología. ¿Cuáles fueron?
  9. Explica “La teoría de las inteligencias múltiples” de Howard Gardner 
  10. ¿Según Daniel Goleman, qué es la inteligencia emocional?
  11. ¿Es correcto decir que una persona es más inteligente que otra?
  12. ¿Qué pensarías tú de una persona que es capaz de resolver complicados ejercicios de distintas materias, memorizar gran cantidad de datos o hablar fluidamente varios idiomas, pero a su vez, es extremadamente torpe a la hora de manejar sus propias emociones y entender a los demás?
  13. Explica la diferencia entre “saber” y “hacer” o “teórico” y “práctico”
  14. ¿Cuándo decimos que una persona es moralmente madura?
  15. Lawrence Kohlberg, distingue tres estadios en el desarrollo moral de las personas, ¿cuales son?
  16. Explica los estadios del desarrollo moral que establece L. Kohlberg
  17. ¿Qué es la inteligencia Intrapersonal según Howard Gardner
  18. ¿Qué frase se encuentra en la entrada del templo a Apolo en Delfos? ¿Qué relación tiene con el tema que estamos dando?
  19. ¿Cómo aprende más una persona, escuchando a los demás o reflexionando? ¿Quién lo dijo?
  20. ¿Explica el significado de la expresión: “No quieras derramarte fuera; entra dentro de ti mismo, porque en el hombre interior reside la verdad? ¿Quién la dijo?
  21. ¿Qué es la introspección?
  22. ¿Qué es necesario para realizar la introspección?

miércoles, 21 de noviembre de 2018

TEMA 3: TENER VIRTUD



PREGUNTAS
  1. ¿Qué dos facultades tiene el ser humano que nos definen como seres racionales.
  2. ¿Para poder ser valorados por los demás, qué es necesario?
  3. ¿Inteligencia y voluntad son facultades independientes? ¿Por qué?
  4. ¿Qué quiere expresar Aristóteles con la frase “Una golondrina no hace verano? ¿Conoces algún otro refrán que exprese la misma idea?
  5. ¿Por qué en  este tema nos nombran a Mozart y a Jimmy Hendrix?
  6. ¿La repetición de ciertos actos con la intención de adquirir destrezas y perfección a que nos conduce?
  7. ¿Cómo conseguimos instaurar un hábito?
  8. ¿Qué dos ventajas tiene la instauración de un hábito?
  9. ¿Qué es la felicidad para Aristóteles?
  10. Todos los fines y bienes son igual de importantes? ¿por qué?
  11. ¿Qué significa vivir bien y alcanzar el éxito en la vida?
  12. ¿Qué ocurre si el éxito en la vida o el vivir bien es otorgado y no merecido?
  13. ¿Qué es la virtud según Aristóteles?
  14. ¿Un individuo con dotes excepcionales, se le puede considerar virtuosos? ¿por qué?
  15. ¿Desde el punto de vista moral, está bien visto ser virtuosos? ¿por qué?
  16. ¿Cuáles son los dos componentes del alma humana?
  17. A cada componente del alma humana le corresponde una determinada virtud ¿Cuáles son?
  18. ¿Cuándo consideramos que una virtud es irracional?
  19. ¿Qué virtud tiene un papel central en la regulación de nuestras acciones morales?
  20. ¿Qué es un vicio?
  21. ¿Qué aporta de positivo  el “alma irracional”?
  22. Define “moralidad”
  23. Define “valentía”
  24. ¿Qué son virtudes cívicas?
  25. ¿Qué relación existe entre  las virtudes morales y las virtudes cívicas?
  26. ¿Cuál es una de las prioridades del ciudadano? 
  27. ¿Qué son los servicios públicos? 
  28. Nombrar al menos cinco servicios públicos
  29. ¿Quiénes disfrutan de los servicios públicos, y quienes los mantienen y los pagan? 
  30. ¿Quiénes son los responsables del funcionamiento correcto y eficiente de los servicios públicos?
  31. ¿Qué opinas de la frase siguiente: “como pago mis impuestos puedo hacer el uso que me dé la gana de los servicios públicos”
  32. ¿Qué significa la palabra público?
  33. ¿Qué no significa la palabra público?
  34. ¿Qué virtudes están implicadas en la circulación de vehículos¿ ¿Por qué?
  35. ¿Cuáles son las causas de los accidentes de tráfico?
  36. Según el estudio de Mapfre: ¿Cuántos menores heridos hubo entre 2005 y 2010?